La pausa del campeonato de voleibol femenino en Costa Rica: ¿un retroceso para su desarrollo y sostenibilidad?
La selección femenina en partido internacional
San José, 12 de agosto de 2025 — El voleibol femenino de primera división en Costa Rica enfrenta un desafío crítico: una interrupción de dos meses del campeonato local para permitir la participación de la selección nacional en eventos internacionales. Si bien la presencia de las ticas en el exterior es fundamental, esta suspensión ha generado consecuencias negativas para la continuidad del torneo, la motivación competitiva y, sobre todo, la sostenibilidad económica de los equipos.
1. Falta de visibilidad = Pérdida de patrocinadores
En un contexto donde el voleibol es considerado un deporte alternativo —con presupuestos modestos y pocas marcas patrocinantes— la suspensión de partidos sin actividad ni exposición mediática puede desencadenar el retiro de patrocinadores. Como señala Jesús Valerio, dirigente del equipo de Goicoechea: “Tenemos que hacer magia para mantener a los patrocinadores fieles, porque sin partidos activos, no hay visibilidad de sus marcas”.

Esta situación no es exclusiva de Costa Rica. En ligas de voleibol de otros países, como Italia, Turquía o Brasil —donde el voleibol femenino goza de mayor popularidad— se observa que los patrocinios tienden a renovarse siempre que el torneo ofrece continuidad, cobertura mediática y compromiso constante del público. Cuando se introducen pausas prolongadas, las marcas evalúan retirar inversiones o negociar contratos a la baja.
2. Competitividad y emoción, en entredicho
La interrupción del campeonato también afecta la competitividad del torneo. La falta de ritmo de juego puede causar caída en el nivel técnico y emocional de los equipos, lo cual repercute en el interés del público y medios, provocando un círculo vicioso: menos atención, menos interés, menos ingresos.
3. ¿Qué hacen en otros países?
Aunque el voleibol femenino no sea de élite global en Costa Rica, muchos países implementan estrategias para minimizar las pausas en sus campeonatos cuando las selecciones viajan:
- Calendario modular: partidos aplazados programados en fechas específicas para garantizar que el campeonato siga con cierta regularidad.
- Competencias de exhibición o torneos cortos: realizados durante la ausencia de la selección para mantener el espectáculo en pie.
- Acuerdos con medios y marcas: transmisión de partidos pendientes o repetidos para sostener la visibilidad de los patrocinadores.
Este tipo de esquema no solo mantiene activas las marcas, sino que conserva la continuidad emocional del campeonato y la interacción con los fans.
4. Propuestas para fortalecer al voleibol femenino en Costa Rica
- Calendario flexible y comprimido: permitir jornadas dobles o mini-torneos durante los recesos de la selección para mantener acción constante.
- Actividades paralelas: clínicas, exhibiciones o eventos de promoción con presencia de patrocinadores durante periodos de inactividad.
- Contratos con cláusulas de visibilidad: que garanticen exposición a los patrocinadores incluso durante las pausas, mediante retransmisiones o conferencias.
- Alianzas con medios: asegurar cobertura continua, incluso de repeticiones o resúmenes, para sostener el interés público.
- Apoyo institucional: que la Federación y las autoridades de deportes diseñen estrategias pensando en la sostenibilidad de los equipos y no solo en la competencia internacional.
Conclusión
La suspensión prolongada del campeonato de voleibol femenino en Costa Rica pone en riesgo la estabilidad financiera de los equipos, su competitividad y la confianza de los patrocinadores. La selección nacional sigue siendo una prioridad, pero esta debe coexistir con un campeonato activo que preserve la emoción, la continuidad y la confianza de las marcas.
El reto es lograr un equilibrio: que los viajes internacionales fortalezcan al voleibol femenino, pero que el torneo local no pierda ritmo ni aliados económicos.
