El 90 % de los pacientes diagnosticados con fibromialgia son mujeres, este padecimiento afecta todo el cuerpo y puede estar relacionado con alteraciones del sueño y gastrointestinales.
La fibromialgia es una enfermedad crónica, caracterizada principalmente por dolor constante y generalizado, acompañado por fatiga y problemas de sueño, memoria y estado de ánimo.
Según la doctora Georgina Marroquín de Briones, especialista en medicina interna, el paciente siente dolor de cuerpo, y hay más dolor en los puntos gatillo, a nivel cervical, lumbar, en articulaciones de cadera, codo, rodilla y el pecho.
Según la Asociación de Fibromialgia (AFIBROM), este padecimiento afecta a un 2,45% de la población mundial y más del 90% son mujeres, entre los 30 y 55 años.
Hasta el año de 1992 la enfermedad fue reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), antes se creía que era un padecimiento psiquiátrico, por la dificultad de identificar el origen de las molestias que presenta.
“Dar algo para el dolor es la parte más fácil, pero lo importante es conocerse y saber que la fibromialgia no mata, ni causa incapacidad permanente, pero si puede producir cansancio y mucha fatiga”
Georgina Marroquín de Briones, especialista en medicina interna.
La fibromialgia puede producir una gran variedad de síntomas, principalmente fatiga crónica, dolor muscular o en las partes fibrosas del cuerpo: tendones y articulaciones. Sin embargo, las manifestaciones clínicas varían en cada paciente.
La especialista detalla que la causa de esta enfermedad es desconocida, pero existen desencadenantes, es decir, situaciones específicas que pueden provocarla, entre ellos la depresión, la ansiedad, el estrés, o alguna enfermedad. Mismos que deben tratarse de igual forma que el dolor.
Uno de los principales desafíos en la fibromialgia es el diagnóstico. La doctora Marroquín explica que no existe una prueba para confirmar la enfermedad, y el diagnóstico es por descarte, se excluyen otras alteraciones, se realizan exámenes básicos de laboratorio, y a partir de ahí se sospecha.
En esta etapa es importante que el médico realice un examen físico completo, y que al tocar los puntos gatillo el dolor se dispare.
«Al paciente le afecta si no sabe lo que tiene, las personas se deprimen, no se levantan de la cama, el dolor es mayor. Pero si yo sé que tengo fibromialgia puedo recibir un tratamiento y buscar una solución», explica la doctora Marroquín.
Recomendaciones
Buscar las maneras de distraerse.
Elegir actividades que se disfruten y concentrarse en ellas.
Entender que hay problemas que no podemos controlar.
El estrés es un potente desencadenante en esta enfermedad.
Practicar ejercicio.
Además de contribuir a las molestias del cuerpo, también mejora el estado de ánimo.
Dormir bien.
El descanso garantiza un mejor rendimiento para realizar cualquier otra actividad.
Aprender a vivir con la enfermedad.
Con la ayuda de un equipo multidisciplinario el paciente puede tenerla bajo control.
¿Qué hacer?
Marroquín destaca que el paciente puede tener una vida normal, pero es importante hablar sobre la enfermedad y contar con una red de apoyo, no solo en la familia, sino a nivel profesional, un experto que ayude al manejo del estrés.