Dani Alves acepta haber tenido sexo pero consentido con quién lo acusa

El exjugado acusado de abuso sexual asegura en su defensa que el sexo fue consentido. El deportista había dicho inicialmente que no conocía a la víctima; sin embargo cambió su versión y argumentó que mintió para ocultar la infidelidad a su esposa.

El exjugador del FC Barcelona Dani Alves aseguró este lunes ante la jueza que mantuvo relaciones sexuales consentidas, por vía vaginal y oral, con la joven que lo denunció por violación en la discoteca Sutton de Barcelona y dijo que mintió en su primera declaración para ocultar su infidelidad ante su esposa.

En la comparecencia del pasado 20 de enero, el deportista mantuvo inicialmente que no conocía a la víctima, admitió después que coincidió con la joven en el baño de la discoteca sin que sucediera nada entre ellos y finalmente, cuando la jueza confrontó sus explicaciones con las pruebas biológicas, sostuvo que la chica le había practicado una felación, de forma consentida.

En el recurso que presentó, sin éxito, para salir de prisión, el deportista brasileño se aferró a la versión de que mantuvo relaciones sexuales consentidas con la denunciante, sin más concreciones.

El objetivo de la declaración, solicitada por el futbolista —tras la cual su defensa volverá a pedir que se le conceda la libertad provisional—, era aclarar las contradicciones en las que incurrió cuando fue interrogado en el juzgado luego de su detención, uno de los motivos en los que la instructora fundamentó su ingreso en prisión.

En su defensa, Alves ha recalcado que la relación sexual ocurrió después de que ambos se conocieran en la zona vip de la discoteca Sutton de Barcelona —donde bebieron y bailaron juntos— y aseguró que existía «tensión sexual» entre ambos desde el primer momento, por lo que acordaron seguir intimando en el baño de la discoteca.

Según ha mantenido su defensa en un comunicado remitido a los medios, ante la jueza el futbolista ha hecho hincapié en que siempre es «respetuoso» en su relación con las mujeres y que nunca emprende un acercamiento si no aprecia una «predisposición» clara a mantener una relación íntima.

El futbolista asegura además en su defensa que entre ambos existía «química» y propuso a la denunciante seguir intimando en un lugar más privado, en concreto el baño del reservado, del que entraron y salieron por separado.

El imputado sostiene que las relaciones sexuales que mantuvieron dentro del baño fueron libres y voluntarias, sin que en ningún momento la joven le pidiera detener la relación.

Alves ha añadido, según su defensa, que ignora por qué motivo la joven lo ha denunciado por violación. Por otra parte, argumenta que la chica pudo sentirse ofendida con él por no haber sido «atento ni afectuoso» cuando terminó la relación y él le pidió que salieran del baño separados, por discreción.

El pasado 21 de febrero, la Audiencia de Barcelona acordó mantener en prisión preventiva a Dani Alves, al apreciar un «elevado» riesgo de fuga y estimar que los indicios que le inculpan son «severos» y «diversos».

Joana Sanz, su esposa, solicitó el divorcio recientemente y decidió alejarse de las redes sociales ante la presión en la que se vio envuelta.