El potente fenómeno se fortalece mientras enfila hacia Florida.

Dorian, que en cada reporte meteorológico aparece con más fuerza, pasó a la categoría 3 ayer durante la tarde y podría convertirse en una tormenta de categoría 4 con vientos de casi 225 kilómetros por hora (140 mph) antes de que toque tierra el lunes por la noche o a primeras horas del martes.

Según la ruta que el Centro Nacional de Huracanes pronosticó, Dorian azotará los alrededores del condado Palm Beach, donde se ubica Mar-a-Lago, y después penetrará en tierra hasta la zona de Orlando. Sin embargo, ante la dificultad de predecir el trayecto de la tormenta en este momento, los meteorólogos han advertido que podría afectar prácticamente a toda Florida, incluyendo Miami y Fort Lauderdale.

Los expertos también alertaron que Dorian se desplaza lentamente, lo que podría someter al estado a prolongados vientos, marejadas ciclónicas y muchos aguaceros.

«Es enorme y está creciendo, y todavía tiene algo de tiempo para ponerse peor», declaró Julio Vázquez en un establecimiento de comida rápida en Miami, el cual se ubicaba cerca de una gasolinera a la que se le había agotado el combustible.