Un zapato usado en uno de los vagones, bajo un contenedor, no deja lugar a dudas: un pasajero clandestino estaba escondido ahí, explican los policías alemanes de Baviera encargados de encontrar a los migrantes que viajan agazapados en los trenes de mercancías.

¬ęQuiz√° el migrante salt√≥ del tren para evitar un control en Austria y no tuvo tiempo de calzarse¬Ľ, apunta Rainer Scharf, portavoz de la polic√≠a federal alemana, desplegada en la peque√Īa estaci√≥n b√°vara de Raubling, a unos kil√≥metros de la frontera con Austria, para inspeccionar los vagones de los trenes de mercanc√≠as que pasan por all√≠.

Un poco más allá, bajo otro contenedor, unas botellas de agua aplastada y unos envoltorios de galletas muestran que también allí había estado escondido, al menos, un polizón.

Este tipo de descubrimientos ya no sorprende a los policías, sabedores de que los migrantes recurren cada vez más al transporte ferroviario de mercancías para llegar a Alemania y al Norte de Europa desde Italia.

Entre julio y mediados de septiembre, se encontraron más de 200 personas en estas operaciones, mientras que en 2016 el fenómeno era prácticamente inexistente. Entre enero y junio de 2017, solo fueron descubiertas una veintena de personas, aunque hay que tener en cuenta que el verano es una estación propicia para este tipo de viaje.

Desde 2014, unas 600.000 personas han desembarcado en Italia tras cruzar el Mediterráneo, una travesía que le costó la vida a más de 14.000 personas. Muchos llegan a Italia con al intención de viajar luego a Alemania o a los países de Escandinavia, que tienen fama de ser más ricos y hospitalarios.

La reinstauración de los controles fronterizos a raíz de la crisis migratoria de 2015 complicó todavía más el periplo, por lo que los trenes se han ido consolidando como una solución eficaz para llegar a Europa del Norte.

– ‘Extremadamente peligroso’ –

Al ser descubiertos por la polic√≠a, los migrantes ¬ęsuelen decirle a nuestros traductores que no se sent√≠an bien en Italia, que quieren ganar dinero, seguir una formaci√≥n. O a veces quieren reunirse con miembros de su familia que ya est√°n en alguna ciudad alemana¬Ľ, afirma Rainer Scharf.

¬ęSin embargo, es extremadamente peligroso¬Ľ, subraya.

Pues, para viajar sin ser detectados, los migrantes, la mayor√≠a procedentes de √Āfrica subsahariana, se acuestan en el estrecho espacio que hay entre el contenedor y el vag√≥n. All√≠ deben permanecer sin moverse durante horas.

¬ęUn movimiento mal calculado y pueden caer a las v√≠as, mientras que el tren circula a toda velocidad. Sin contar con que los trenes cruzan la monta√Īa y que hace mucho fr√≠o, incluso en verano¬Ľ, se√Īala una polic√≠a acostumbrada a los controles.

A principios de junio, el cuerpo sin vida de un migrante que se había caído de su escondite fue encontrado en unas vías cerca de la frontera austriaca.

Tambi√©n hay viajeros que ¬ęa menudo est√°n deshidratados, con hipotermia o necesitan atenci√≥n m√©dica urgente¬Ľ cuando la polic√≠a los encuentra, a√Īade Rainer Scharf.

– Linternas y c√°maras t√©rmicas –

En ese contexto, la policía decidió en junio intensificar los controles en Raubling. Varias veces al mes, una treintena de funcionarios llevan a cabo inspecciones en esa estación, registrando a fondo, con escaleras, espejos y linternas los potenciales escondrijos.

Cuando las condiciones meteorológicas lo permiten, un helicóptero equipado con una cámara térmica controla todos los trenes para localizar a cualquier migrante escondido gracias a su calor corporal.

¬ęHace unos d√≠as, estaba en el and√©n cuando la polic√≠a hizo salir a dos migrantes escondidos en un tren¬ę, cuenta Kauer Zimmerman, una vecina de Raubling de 72 a√Īos. ¬ęSu estado me impresion√≥: estaban envueltos en gruesos abrigos pero a√ļn as√≠, temblaban¬Ľ.

Como ella, los 11.000 habitantes de esta localidad bávara se han tenido que acostumbrar a que haya retrasos en los trenes de pasajeros, causados por las inspecciones de los convoyes de mercancías.

¬ęLos italianos dejan pasar a los migrantes, los austriacos tambi√©n, as√≠ que vienen aqu√≠¬Ľ, se queja Birgitt Nopper, una jubilada de Raubling que espera su tren para acudir a la fiesta de la cerveza de M√ļnich.

Pero Rainer Scharf asegura que Austria tambi√©n lleva a cabo controles, incluso en colaboraci√≥n con Alemania. ¬ęTrabajamos con la polic√≠a austriaca. Si ellos ya han inspeccionado un tren, nosotros no vamos a hacerlo de nuevo¬Ľ.