España construye hospital en 48 horas, es el segundo país más golpeado por el Coronavirus
Nueve hoteles se usarán como hospitales para atender a pacientes menos graves y uno de ellos para para facilitar el descanso de personal sanitario y evitar el contagio de coronavirus a sus familias.
El hospital de campaña de Madrid, levantado en apenas 48 horas en el recinto ferial de Ifema, recibió ayer los primeros pacientes, 126 que ya están ingresados, todos de carácter leve, aunque la previsión es que a lo largo del día se alcancen los 300.
El hospital, levantado gracias a la colaboración de las autoridades locales, regionales y el Gobierno nacional, y con la cooperación del Ejército, está ideado para acoger un total de 5,500 camas, que se van a ir habilitando de acuerdo con la evolución de las necesidades.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) del Ejército español se encargó de transformar radicalmente el complejo de Ifema, que albergó el pasado diciembre la Cumbre Mundial del Clima y recientemente la Feria Internacional de Turismo (FITUR) de Madrid.
Crece número de víctimas
España alcanzó ayer los 2,182 fallecidos por coronavirus y los 33,089 contagiados, según las últimas cifras divulgadas por el Ministerio de Sanidad.
Esto supone 462 muertos y 4,517 casos más que en el anterior recuento, facilitado 24 horas antes, con un aumento diario del 15.8 % en el número de nuevos infectados.
La región de Madrid es la peor afectada, con 1,263 fallecimientos, de los cuales 242 muertes fueron en las últimas 24 horas.
El alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, comunicó ayer al Gobierno español que desde hoy la funeraria municipal, que gestiona 14 cementerios de la capital, no recogerá fallecidos por coronavirus si no obtienen material de protección para evitar el contagio de sus trabajadores.
Después de tomar el pasado sábado la decisión de ampliar 15 días más el estado de alarma, el Gobierno español instó ayer a cumplir «a rajatabla» todas las restricciones.
La vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, aseguró que es difícil entender las reclamaciones de cierre total de la actividad industrial en España cuando la economía ya está «muy ralentizada» y orientada a los servicios esenciales y la lucha contra el coronavirus.