Estudio revela que los sapos aliviarían los síntomas de ansiedad y la depresión con su veneno

Colorado River toad Incilius Bufo alvarius

No conocemos ninguna sustancia que cure dolencias como la depresión o la ansiedad. Sin embargo en los últimos años los expertos han ido topándose con algunas sustancias que pueden ayudarnos en estos procesos en un lugar inesperado: las drogas psicodélicas. La última en unirse sería el veneno secretado por una especie americana de sapo.

Veneno de sapo. Un grupo estadounidense de investigadores ha dado con una sustancia que podría derivar en un nuevo fármaco antidepresivo. Lo han encontrado analizando las secreciones de un sapo, un compuesto potencialmente tóxico pero con propiedades alucinógenas conocido como 5-MeO-DMT.

El sapo en cuestión es el conocido como sapo del desierto de Sonora, sapo del río Colorado o sapo bufo (Incilius alvarius). Las presuntas propiedades antidepresivas y ansiolíticas de esta toxina ya eran conocidas, pero ahora el equipo estadounidense ha logrado desarrollar un nuevo compuesto a partir de esta, más efectivo a la hora de acoplarse a los receptores hormonales humanos.

“[Sustancias psicodélicas] como el LSD y la psilocibina han entrado en ensayos clínicos con resultados preliminares prometedores, aunque aún no comprendemos cómo se relacionan con diferentes dianas moleculares en el cerebro,” señalaba Audrey Warren, primera autora del trabajo. “Nuestro estudio destaca, por primera vez cómo receptores serotonínicos (…) probablemente modulen los efectos subjetivos de la experiencia psicodélica y también desempeñen un rol (…) en su resultado terapéutico observado”.

5-HT1A. La clave está en unos receptores de la serotonina (5-hidroxitriptamina o 5-HT) llamados 5-HT1A. Nuestro cuerpo tiene distintos receptores que a los que esta hormona puede acoplarse para ejercer su función bioquímica.

Buena parte de la investigación en antidepresivos se enfoca en el receptor 5-HT2A, sin embargo, el trabajo de Warren y su equipo se centró en el 5-HT1A, menos conocido pero igualmente validad como diana para las terapias contra la depresión y la ansiedad.

El equipo sintetizó y puso a prueba una decena de variantes del 5-MeO-DMT y se topó con una de ellas con la característica de acoplarse mejor a los receptores 1A en lugar de los 2A. Este compuesto es 4-F, 5-MeO-PyrT y es el “más selectivo” a la hora de acoplarse al receptor deseado. Los detalles del trabajo fueron publicados recientemente en un artículo en la revista Nature.

Sin alucinaciones. Si alguien se lo estaba preguntando, no. Los autores aclaran que la nueva molécula no tiene propiedades alucinógenas como el compuesto a partir del que está sintetizada. Es decir, este nuevo compuesto es capaz de lograr las propiedades antidepresivas de sus análogos sin este efecto secundario.

Pruebas en ratones. Por ahora este compuesto solo ha sido puesto a prueba en modelos animales, así que habrá que esperar antes de verlo convertido en un fármaco propiamente dicho. La experimentación en humanos de sustancias controladas como las drogas psicoactivas está más regulada que la experimentación con otras sustancias lo que supone una cortapisa adicional al ya lento proceso de verificación y aprobación al que se ven sometidos los productos farmacológicos.