Fuerza armada brasileña suma esfuerzos para mitigar situación en el Amazonas

Fuerza armada brasileña suma esfuerzos para mitigar situación en el Amazonas

Finalmente, Brasil enviará a sus militares a combatir las llamas y les da financiamiento. En Bolivia, habrá una «pausa ambiental» y se prohibirá agricultura.

Después de que el Ministerio de Defensa detallara la víspera cómo será la actuación de unos 44,000 militares que están distribuidos en el vasto territorio amazónico, el Gobierno brasileño liberó 38.5 millones de reales (unos $9.6 millones) a la cartera para la realización de las operaciones. Este valor, según el Ministerio, será suficiente para cubrir el primer mes de trabajos.

Las Fuerzas Armadas realizaron la noche de este sábado las primeras labores para frenar las intensas llamas que consumen parte del bosque tropical, que incluyeron sobrevuelos en las áreas más devastadas por el fuego y la utilización de algunas aeronaves modelo C-130 Hércules para el combate de los focos de incendio.

Según explicó la Fuerza Aérea Brasileña (FAB), cada uno de estos aparatos está compuesto por cinco depósitos de agua que tienen la capacidad de almacenar un total de hasta 12,000 litros.

Asimismo, una treintena de bomberos de la Fuerza Nacional de Seguridad Pública, todos especializados en el combate a incendios forestales, embarcaron ayer rumbo a Porto Velho, capital regional de Rondonia y ubicada en el corazón amazónico.

Rehabilitación

La Gobernación de la región boliviana de Santa Cruz, afectada por los incendios forestales, trabaja en un plan de rehabilitación de la zona afectada con medidas «drásticas», como impedir nuevas quemas de vegetación y los asentamientos humanos.

«He instruido a mi gabinete trabajar inmediatamente en medidas de recuperación, restauración, rehabilitación y reforestación para reponer los sistemas dañados», anunció ayer en una rueda de prensa en Santa Cruz el gobernador, Rubén Costas.

Costas anunció una «pausa ambiental» en la zona devastada que consiste en impedir los asentamiento humanos y los «chaqueos», una práctica agraria de quemas de vegetación para preparar terrenos de cultivo y pastoreo.

Internacionales