Tras un día de descanso representantes del Gobierno y de los sindicatos regresarán hoy a una mesa de diálogo que busca encontrar una salida a la huelga contra un proyecto de reforma fiscal que ya cumple 18 días.

Las conversaciones se desarrollarán en la Casa Arzobispal de San José con la medicación de la Iglesia Católica por séptima sesión, sin que haya habido avances debido a que las partes mantienen sus posiciones firmes.

 

El Gobierno insiste en que la reforma tributaria debe ser tramitada en el Congreso a la mayor brevedad y que los sindicatos depongan la huelga para conformar una mesa de negociación multisectorial que analice propuestas sindicales complementarias al proyecto fiscal.

Los sindicatos, por su parte, exigen el retiro de la reforma fiscal del Congreso y la redacción de un nuevo proyecto «justo y solidario» en una mesa de negociación multisectorial. Estas posiciones no han variado un ápice tras seis sesiones de diálogo que suman más de 50 horas.

 

La reforma, que recaudaría cerca del 1,2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), busca paliar el déficit fiscal proyectado al 7,1 por ciento del PIB para el 2018 y además frenar el crecimiento de la deuda que este año superará el 50 por ciento del PIB. Según el Gobierno, su aprobación generaría confianza en los mercados y en las calificadoras de riesgo, por lo que Costa Rica podría encontrar financiamiento con mejores tasas y plazos.

Este miércoles miles de personas marcharon por el centro de San José  Costa Rica en contra de la reforma fiscal– Este miércoles miles de personas marcharon por el centro de San José Costa Rica en contra de la reforma fiscal –

La iniciativa de ley tiene como punto estrella la conversión del impuesto de ventas del 13 por ciento en uno de valor agregado (IVA) de la misma tasa pero que gravará los servicios y algunos productos de manera diferenciada que estaban exonerados.

 

También incluye cambios en el impuesto sobre la renta, renta de capital, renta global y medidas para reducir el gasto público, como por ejemplo la disminución de pluses salariales.

Los sindicatos aseguran que el proyecto afectará más a las personas de las clases medias y bajas, algo que el Gobierno niega al asegurar que el 80 por ciento del dinero fresco que se percibirá con la reforma provendrá del 30 por ciento de la población con mayores ingresos.

El déficit fiscal le está causando a Costa Rica problemas para conseguir financiación a tasas y plazos cómodos en los mercados, lo que obligó al Ministerio de Hacienda a acudir el martes al Banco Central para obtener 858 millones de dólares en letras del tesoro, un mecanismo que no se usaba desde 1994.