Investigan el rastro genético de la obesidad para detener la pandemia del siglo XXI

Un art√≠culo en ‘Science’ se√Īala las preguntas sin repuesta que hay tras medio siglo de estudio de esta compleja enfermedad que atiende a m√ļltiple causas y abordajes

Un estudio revela que existen m√ļltiples rutas que conducen a la¬†obesidad,¬†una enfermedad que es ya una pandemia¬†y en cuyo conocimiento se ha avanzado mucho, pero sobre la que existen tambi√©n m√ļltiples inc√≥gnitas.¬†Profundizar en el di√°logo entre genes y medio ambiente e identificar subtipos de obesidad son algunas de las l√≠neas¬†en las que conviene ahondar para encontrar nuevas respuestas.

Son algunas de las conclusiones de un art√≠culo de revisi√≥n que se¬†publica en la revista¬†Science, donde se da cuenta de¬†lo mucho que los investigadores han aprendido en los √ļltimos 50 a√Īos sobre las posibles causas¬†de la obesidad, pero que tambi√©n pone √©nfasis en¬†las preguntas para las que a√ļn no se ha encontrado respuesta¬†y trata de determinar c√≥mo orientar el foco para darles soluci√≥n.

En el art√≠culo se se√Īala que probablemente no se llegar√° a estas respuestas hasta que exista un¬†enfoque de ¬ęgenes y medio ambiente¬Ľ, en lugar de una perspectiva de ¬ęgenes versus medio ambiente¬Ľ, seg√ļn se√Īalan los investigadores firmantes del art√≠culo, encabezados por John R. Speakman (Laboratorio de Salud Metab√≥lica del Instituto de Tecnolog√≠a Avanzada de Shenzhen de la Academia China de Ciencias, Universidad de Aberdeen, Instituto de Gen√©tica y Biolog√≠a del Desarrollo de la Academia China de Ciencias, Universidad M√©dica de China).

As√≠, los autores de este trabajo realizan un repaso sobre los principales hallazgos con respecto a las¬†variantes gen√©ticas asociadas con el √≠ndice de masa corporal y las v√≠as metab√≥licas que act√ļan sobre el cerebro¬†y el tracto gastrointestinal y que impactan sobre la sensaci√≥n de hambre y la deposici√≥n de grasa en los diversos tejidos.

Tambi√©n se√Īalan que se han realizado cada vez m√°s investigaciones sobre los¬†cambios en el entorno alimentario y los factores sociales¬†que contribuyen a la obesidad, aunque reconocen que los mecanismos espec√≠ficos implicados siguen siendo desconocidos. ¬ęDado que las numerosas causas ambientales y gen√©ticas de la obesidad son diversas, existen muchas rutas para llegar a la enfermedad¬Ľ, destacan Speakman y el resto de autores.

C√ďMO DEFINIR LOS SUBTIPOS Y LAS CAUSAS

Un mensaje destacado del art√≠culo es que resulta muy posible que existan subtipos de obesidad e¬†identificar esos subtipos puede ser clave¬†para determinar una mejor prevenci√≥n y adoptar tratamientos espec√≠ficos. Sin embargo, c√≥mo definir esos subtipos es a√ļn un objetivo pendiente de resolver.

Crist√≥bal Morales, especialista del servicio de Endocrinolog√≠a y nutrici√≥n del Hospital Vithas y del Hospital Virgen Macarena, en Sevilla, destaca el inter√©s del estudio y la profundidad con la que aborda el panorama de conocimiento sobre la obesidad, ¬ęmostrando la complejidad de una enfermedad con¬†m√ļltiples causas etiopatog√©nicas¬†y a muy distintos niveles,¬†algunas de las cuales a√ļn desconocemos¬ę.

Adem√°s pone √©nfasis en la diferente respuesta de cada organismo y en que ¬ęcomo venimos diciendo¬†existen muchas obesidades, no una sola, y el objetivo es realizar tambi√©n en este campo una medicina de precisi√≥n con un¬†diagn√≥stico y un tratamiento cada vez m√°s personalizados¬ę, se√Īala Morales.

COMBATIR EL ESTIGMA

El art√≠culo ¬ęnos invita a tomar conciencia de que¬†estamos ante una pandemia global¬†y a seguir investigando, a la vez que aporta¬†herramientas para combatir el estigma¬†que envuelve la obesidad a trav√©s del repaso del amplio abanico de causas que pueden condicionar su aparici√≥n y que tienen que ver tanto con factores biol√≥gicos, gen√©ticos, psicol√≥gicos y sociales, entre otros¬Ľ, indica este experto.

En una l√≠nea similar se pronuncia Mar Malag√≥n, catedr√°tica de Biolog√≠a Celular en la Universidad de C√≥rdoba y subdirectora cient√≠fica del Instituto Maim√≥nides de Investigaci√≥n Biom√©dica (IMIBIC) de la misma ciudad, quien se√Īala que el art√≠culo nos orienta sobre¬†d√≥nde tenemos que mirar para comprender mejor esta compleja enfermedad.

C√ďMO EST√Ā DISTRIBUIDA LA GRASA CORPORAL

Por ejemplo, ¬ędesconocemos a√ļn detalles sobre c√≥mo act√ļan los diferentes mecanismos que intervienen en el control del peso y tambi√©n sabemos que, aunque √©ste es un factor importante porque da idea de cu√°nto tejido adiposo existe, desde luego no es el √ļnico porque¬†es igualmente importante saber c√≥mo est√° distribuida la grasa corporal¬ę.

El art√≠culo hace referencia al conocimiento ya disponible sobre¬†la acci√≥n de hormonas como la leptina y su relaci√≥n con el env√≠o de se√Īales de saciedad¬†al cerebro, ¬ępero sabemos que tambi√©n sobre este aspecto intervienen otros factores que a√ļn se nos escapan¬Ľ, explica Mar Malag√≥n.

REGULACI√ďN DE LA TERMOG√ČNESIS Y EL TEJIDO ADIPOSO MARR√ďN Y LA RELACI√ďN CON EL CEREBRO

La termog√©nesis y acci√≥n del¬†tejido adiposo marr√≥n¬†es uno de los cap√≠tulos que est√° dando lugar a m√°s conocimiento en los √ļltimos a√Īos ¬ępero a√ļn ignoramos muchos aspectos sobre c√≥mo se regula, especialmente en humanos, as√≠ como sobre¬†por qu√© deja de funcionar o se desregula el tejido adiposo cuando se llena de grasa¬ę, precisa esta experta.

El art√≠culo tambi√©n da cuenta de la amplia investigaci√≥n centrada actualmente en el cerebro y su vinculaci√≥n con la obesidad, con evidencias sobre la relaci√≥n entre determinadas se√Īales y la ingesta de alimentos, pero tambi√©n con inc√≥gnitas sobre¬†c√≥mo el cerebro procesa toda la informaci√≥n que recibe y da √≥rdenes al organismo, as√≠ como sobre la¬†regulaci√≥n de los mecanismos de recompensa¬†que pueden impulsar a hacernos comer.

Los investigadores hacen referencia igualmente a la importancia de tener en cuenta no solo la cantidad de comida ingerida sino el tipo de nutrientes y la relación entre el mayor consumo de alimentos ultraprocesados y obesidad.