La empresa Intel m√°s ambiciosa que nunca.

Pat Gelsinger, el director general de Intel, est√° convencido de que su compa√Ī√≠a¬†tendr√° los mejores transistores¬†de la industria de los semiconductores en 2025. En menos de dos a√Īos. Parece un prop√≥sito dif√≠cil de alcanzar si tenemos presente que TSMC y Samsung actualmente mantienen en producci√≥n¬†nodos litogr√°ficos m√°s avanzados¬†que los que tiene en marcha Intel. Aun as√≠, Gelsinger y sus ejecutivos han puesto sobre la mesa un itinerario que persigue¬†revestir de credibilidad¬†su plan.

Y es que prev√©n tener preparado el nodo Intel 3 para iniciar la fabricaci√≥n durante el segundo semestre de este a√Īo, as√≠ como empezar la producci√≥n de chips en el nodo Intel 20A (2 nm) durante la primera mitad de 2024. Y, lo que si cabe es m√°s sorprendente, tambi√©n planean tener listo¬†el nodo litogr√°fico 18A¬†(1,8 nm) durante la segunda mitad del pr√≥ximo a√Īo. No obstante,¬†su receta¬†requiere un ingrediente m√°s que no podemos pasar por alto: la estrategia IDM 2.0 (Integrated Device Manufacturing).

Las sinergias en la industria de los chips son sorprendentes (aunque también razonables)

Intel quiere desarrollar su infraestructura de fabricación de semiconductores con el propósito de dar respuesta no solo a sus propias necesidades, sino también a las de sus clientes. Y para lograrlo está afrontando inversiones multimillonarias. Las dos plantas de semiconductores que está poniendo a punto actualmente en Arizona (Estados Unidos) le costarán 20.000 millones de dólares, pero esto no es ni mucho menos todo.

Tambi√©n est√° construyendo una f√°brica de chips de¬†25.000 millones de d√≥lares¬†en Kiryat Gat (Israel); prepara la puesta en marcha de una planta de¬†30.000 millones de d√≥lares¬†en Magdeburgo (Alemania); invertir√° 4.600 millones de d√≥lares en unas nuevas instalaciones que estar√°n alojadas en Breslavia (Polonia), y, por √ļltimo, gastar√° 13.000 millones de d√≥lares m√°s en la expansi√≥n de su f√°brica de Leixlip (Irlanda). Intel no asumir√° el 100% de estas inversiones debido a que recibir√° subvenciones jugosas de los Gobiernos de los pa√≠ses implicados. Aun as√≠, su apuesta intimida desde un punto de vista econ√≥mico.

Lo curioso es que su relaci√≥n con TSMC, que es junto a Samsung su principal competidor en la industria de fabricaci√≥n de circuitos integrados, no se ci√Īe exclusivamente a la competencia en el √°mbito del desarrollo de¬†tecnolog√≠as de integraci√≥n de vanguardia¬†que les ayuden a atraer nuevos clientes; TSMC tambi√©n¬†fabrica chips para Intel. Lleva haci√©ndolo muchos a√Īos, y esta relaci√≥n de complicidad perdurar√° en el futuro como una parte importante de la estrategia IDM 2.0 que ya ha puesto en marcha la empresa liderada por Pat Gelsinger.

Es m√°s, los analistas de la compa√Ī√≠a de servicios financieros Goldman Sachs defienden que Intel reforzar√° a corto plazo su relaci√≥n con TSMC derivando a esta empresa taiwanesa la fabricaci√≥n de una parte importante de sus semiconductores. Seg√ļn estos t√©cnicos en 2024¬†Intel comprar√° a TSMC chips¬†por valor de 5.600 millones de d√≥lares, y en 2025 esta cifra se incrementar√° hasta los 9.700 millones de d√≥lares.

Todos ganan. Gana Intel porque se beneficiará de la capacidad de producción y las litografías de vanguardia de su colaborador/competidor. Y, sobre todo, gana TSMC debido a que recibirá un respaldo económico muy importante que se sumará al que ya tiene pactado con Apple, MediaTek, NVIDIA o AMD, entre otros clientes de su cartera.