El sistema de pensiones en Venezuela se ha derrumbado de la mano de la crisis y la hiperinflación. Norma Mujica es una de las pensionadas que se alimenta precariamente y sobrevive en un barrio al oeste de Caracas.

En 1980, la vejez era una eventualidad lejana para Norma Mujica.

«Tenía 27 años, me casé y con mi esposo bailaba salsa en las discotecas. Nos gustaba mucho Oscar de León y Celia Cruz. A veces comíamos comida china en algún restaurante y los fines de semana íbamos a la playa o a pasear», recuerda con nostalgia.