Hablamos con la sexóloga Laura Morán, autora de «Orgas(mitos)», sobre los aparatos que prometen alcanzar el clÃmax en dos minutos, las limitantes de centrarse en el placer inmediato y los mitos a desmontar sobre la sexualidad.
«¡Es el fast food del sexo!»
La sexóloga vasca Laura Morán se refiere asà a la promesa en boga en estos dÃas de alcanzar el orgasmo femenino en dos minutos, especialmente usando los llamados succionadores de clÃtoris.
El de la masturbación femenina es un tema que está sobre la mesa.
Los fabricantes de succionadores han irrumpido con una campaña brutal, aprovechando el hecho de que las mujeres tienen cada vez menos miedo a hablar de masturbación.
Estoy de acuerdo. Estamos ante un posible cambio de paradigma, pero de algo que empezó hace ya muchos años.
En la revolución sexual de los años 60 y 70 la reivindicación del placer sexual femenino comenzó a incluirse en la ecuación.
Lo que pasa es que se reivindicaba el placer femenino disfrutado por obra y gracia del falo o de tu pareja. TenÃamos derecho a sentir, pero dependÃamos de que ese placer nos lo proporcionara otra persona.
Ahora, con juguetes sexuales que no tienen forma fálica y que no son para penetrar, que están hechos por y para el clÃtoris, sà podemos hablar de un cambio de paradigma.
Y es el reflejo de un cambio social, y de la lucha de los movimientos feministas.
Si la sociedad no hubiera estado preparada para acoger este tipo de juguetes, hubieran sido un fiasco.
Quienes promocionan los succionadores aseguran que con ellos se puede alcanzar el orgasmo en dos minutos. No me queda claro si es bueno o malo, si aporta a la revolución sexual de la mujer o todo lo contrario.
El tiempo hay que dejarlo fuera de la ecuación de las relaciones sexuales. Que alcanzas en orgasmo en dos minutos, maravilloso. Que lo haces en 20, estupendo. Que no lo logras, pues a la próxima será.
Me parece un error vender el orgasmo en dos minutos, sobre todo por aquellas mujeres que no han tenido la ocasión de experimentar a solas con su sexualidad.
El poder alcanzar el orgasmo de forma rápida es algo que tradicionalmente se ha atribuido a los hombres. ¿Está quedando en evidencia que el cuerpo femenino tiene una capacidad para el placer que no se conocÃa? ¿O es más bien que se está rompiendo el mito de que las mujeres necesitamos los preliminares?
Las mujeres no somos lentas para alcanzar el orgasmo. De hecho, podemos hacerlo de media en cuatro minutos si nos rascamos donde nos pica.
Y hemos tenido la capacidad para experimentar ese placer antes del succionador.
La publicidad parece que sà nos anima a eso. Es la comida rápida del sexo: como el fast food, el fast sex.
No creo que sea una buena manera de vivirlo, porque además las prisas, la angustia, la ansiedad que puede producir el tener que hacerlo rápido es el principal enemigo de la excitación y el orgasmo.
Parece algo inseparable de la lógica de una sociedad acelerada, la optimización del tiempo aplicada a la sexualidad: dos minutos de placer y lista para la siguiente tarea…
Y, claro, este placer sexual que contamos por orgasmos tiene que ser ágil y rápido, porque no tenemos tiempo para dedicarnos a conseguirlo sin prisas.
Yo adoro a la batidora porque es capaz de picar las verduras como no se podrÃa lograr de otra manera, pero eso no hace que vaya a sustituir a un ser humano con ella.