Una carrera llena de amor en cada paso
1er edición de la carrera LUV RUN, Costa Rica.
Con amor, entusiasmo y muchas energías, así se vivió la Primera edición de la carrera “Luv Run Costa Rica”, en el parque de La Sabana. Desde los más pequeños hasta los más grandes, en grupos de amigos, en parejas y hasta las mascotas se dieron cita este domingo desde las 6 de la mañana para correr por amor a la vida, a la salud, a la familia y por amor a Costa Rica.
Desde tempranas horas se hicieron presentes los participantes que decidieron tomar el reto en las distancias de 5k y 10k, una carrea a la que se inscribieron 1058 personas entusiastas y llenas de convicciones. De inicio a fin estuvo plagada de sorpresas y al final de la jornada reveló a los ganadores en sus respectivas categorías.
Con amor, mi primer galardón.
“¡Mi primera vez y mi primer lugar!”, estas fueron las palabras de Krishna Das Méndez, el ganador de la primera edición de la carrera Luv Run. Con un tiempo de 36:22 el joven se adjudicó el galardón de la competencia sobreponiéndose desde el minuto 24 a Oldemar Quiróz, atleta que hasta entonces marchaba en punta. Su técnica exquisita y diferente a la de los demás le proveyó de ventaja que supo aprovechar para vencer al “monstruo del bulevar”.

El cansancio y la alegría se confundían en su rostro, su respiración agitada y parecía que el corazón se le iba a salir del pecho de tanta emoción que le inundaba el saber que había ganado, una proeza que no terminaba de creer. “Hace años tuve un par de problemas y empecé a correr, eso me ayudó mucho; luego empecé a entrenar, me sirvió demasiado, me ayudó a sanar”, confesó el joven atleta originario de San Sebastián, quien dijo entrenar 4 o 5 veces por semana, en dependencia de su trabajo.
Comenzó a correr por problemas de salud relacionados con el sobre peso, su disciplina le ayudó a vencer esa barrera y le gustaron los resultados pero a los dos años de haber iniciado sus entrenamientos sufrió la pérdida de su padre, capítulo que lo hizo menguar en su rendimiento, sin embargo “tengo familiares y primos que me ayudaron y me llevaron con el entrenador, eso me ayudó”, y hoy veía el fruto de esa paciencia y apoyo reflejados en el primer lugar. Al final agradeció a las personas que le han acompañado y que han corrido junto a él.
Mi mayor fuente de amor, mi familia.
El cronómetro marcaba 21:47 cuando hacía su entrada Carolina Cardenthey, su extenuado rostro buscaba una sonrisa cálida, era la sonrisa de su hija quien desde las barras perimetrales de la meta extendía sus brazos para encontrar a su madre, la ganadora en los 5k. El amor estaba en el aire, invadiendo hasta los poros y el alma de cada competidor.

“Hice un muy bien tiempo, yo desde pequeña he competido pero hasta hace 8 años vengo practicando con un entrenador y eso me ha hecho mejorar (…) mi única meta es ser mejor sin importar nada”, estas eran las palabras de la joven madre procedente de Heredia. Mientras hablaba con el equipo de Antena Seis una pequeña la veía con admiración, estaba contenta y su rostro no podía ocultarlo, la mirada de una niña orgullosa de su madre en quien ve una fuente de inspiración y superación.
-Hoy me vinieron a acompañar mi mamá, mi hija Camila Ríos y mi entrenador que debe estar por ahí, feliz de verme, dijo entre risas y suspiros la atleta que portaba el número 396. Después de haberse despedido su hija corrió hasta donde ella se encontraba y las risas no paraban, alegría total.
Los números y el amor
La sorpresa de la carrera fue ver como una pareja de adultos mayores se acompañaron de inicio a fin en la competencia. Al preguntarle la distancia, el asombro fue aún mayor, corrieron los 10k; a pesar de verse agotados el tono de su voz y sus ánimos no se vieron mermados, con fuerzas confesaron estar muy contentos con la carrera y que es una de tantas que llevan.
Se trata del matrimonio Sánchez Seas, con más de 50 años de historias en sus hermosos cabellos de platas y sus caminos de sabiduría que son un ejemplo de que el amor a pesar de los años se puede mantener, que la llama del amor puede incendiar y desaparecer todo obstáculo.
“Todo el tiempo hemos corrido juntos (…) y seguiremos hasta donde Dios no deje”, afirmó Miguel Sánchez de 74 años y que tiene un poco más de 14 años de competir. “La más difícil de todas ha sido Sol y Arena, debido al terreno; no recuerdo muy bien cuantas llevamos pero yo todas las llevo apuntadas”, dijo con voz firme Deysi Seas Cerdas de 71 años y con 18 años de competencia.

Afirmaron de forma unánime seguir corriendo hasta donde le dieran las fuerzas y que todas serían juntos. Ni una sola carrera con complicaciones, todas has sido hasta el final, sin lesiones, sin luxaciones o algún problema de salud. Para finalizar se dieron un tierno beso que robó las miradas de los demás competidores que se encontraban cerca de ellos y entre aplausos y silbidos se fueron juntos a reunirse con amigos y familiares que aguardaban por ellos.
Así concluyó la carrea por el amor, la Primera edición de la “Luv Run”, desde el parque de la Sabana, no sin antes haber agradecido a cada uno de los participantes y recordarles que habrán muchas más competencias, que deben entrenar duro y ser disciplinados para dar el máximo, el todo por el todo.