Venezuela continúa en penumbras

Venezuela continúa en penumbras

marzo 11, 2019 Desactivado Por Antena Seis

Nadie puede retirar la suficiente cantidad de dinero para comprar productos, pacientes de hospitales de Venezuela han muerto por la falta de energía y el pueblo va de extremo a extremo en busca de una fuente de luz

El servicio eléctrico en Venezuela seguía intermitente el lunes a cuatro días del inicio de un apagón que dejó a casi todo el país a oscuras, además de 21 muertos según una ONG, y que ha agudizado los problemas de abastecimiento entre la población que lucha por conseguir productos básicos.

La cifra de fallecidos por el apagón registrado desde el jueves en Venezuela aumentó a 21, informó la ONG Médicos por la Salud, una organización que se encarga desde hace cinco años de registrar las deficiencias que hay en los 40 hospitales más importantes del país.

El médico Julio Castro, uno de los voceros de esta organización, difundió en su cuenta en Twitter un listado sobre los fallecidos hasta las 21.00 hora local (1.00 GMT) del 10 de marzo, pese a que el Gobierno de Nicolás Maduro ha negado que hayan muertes en hospitales producto del apagón.

De acuerdo con la organización, solo en el Hospital Manuel Núñez Tovar de Maturín, en el estado Monagas (este), han muerto 15 personas por las fallas eléctricas, mientras que en Caracas se ha reportado el fallecimiento de cuatro, todos ellos neonatos.

En Maracaibo, estado Zulia (noroeste), también murió un bebé y en Maracay, estado Aragua (centro), un paciente adulto.

En vista de lo prolongado del apagón, que comenzó el jueves por la tarde, el gobierno de Nicolás Maduro ordenó nuevamente la suspensión de clases y de la jornada laboral. Las actividades ya habían sido suspendidas el viernes.

Los problemas del sistema de generación eléctrica, que especialistas han dicho que no ha tenido mantenimiento ni inversiones oficiales por años, persistían pese a que el gobierno dice que lucha por recuperarlo.

Entre la medianoche del domingo y la madrugada del lunes, por ejemplo, la subestación de energía Humbolt, en el este de Caracas, estalló y dejó sin el suministro a zonas de ese sector de la capital, según testigos Reuters. La televisión oficial confirmó el incidente, que no dejó heridos, y dijo que se investigaban las causas, pero no dio detalles.

Otras regiones, como la población andina de San Cristóbal, cerca a la frontera con Colombia, estaba sin luz el lunes, dijo un testigo Reuters.

El gobierno ha dicho que el corte del servicio eléctrico, que comenzó el jueves a las 17:00 hora local (2100 GMT), se debió a un «sabotaje» en la hidroeléctrica Guri, la más grande del país, en momentos en que hay una fuerte presión interna e internacional contra la administración socialista.

Maduro dijo el domingo en Twitter que el sistema eléctrico «ha sido objeto de múltiples ataques cibernéticos», pero prometió que «en las próximas horas» el suministro se restablecerá «de forma estable y definitiva».

Pero el presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, reconocido por docenas de países, destacó que hasta el mediodía del domingo no había un balance oficial sobre lo sucedido, ni cuántos de los 23 estados están afectados.

«Este régimen a esta hora, tres días después (de) un apagón sin precedentes no tienen un diagnóstico. Hablan de iguana, godzila, hackeo, cosa que es mentira», dijo Guaidó en referencia a que en el pasado autoridades aseguraron que animales han provocado daños en cables y tendidos eléctricos.

La Asamblea Nacional, que preside Guaidó, se reunirá el martes para discutir y aprobar una declaración «de alarma», una figura de la Constitución que se usa en caso de «catástrofes, calamidades públicas», agregó en conferencia de prensa en la sede del Parlamento.

El presidente encargado reiteró además su llamado a los militares para que retiren su apoyo a Maduro. «Señores de las fuerzas armadas van a seguir escondiendo o se esconden ustedes detrás del usurpador», dijo Guaidó, quien asegura que Maduro usurpó el cargo tras ser reelegido en mayo del año pasado en comicios que considera como una farsa.

La situación es «horrible. Esto es algo insólito que en pleno siglo 21 este pasando esta situación en un país», dijo Rita Gómez, una administradora de 40 años, en la ciudad de Valencia, a 150 kilómetros al suroeste de Caracas.

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Varios sectores de la capital y otros 22 estados del país, cerca del mediodía del domingo, aún se mantenían sin luz. (Foto: AFP)

Madre de una niña pequeña, Gómez dijo que ha tenido que hacer «piruetas» para poder atender a su hija. «No tengo agua ya (…) No nos merecemos esto definitivamente», agregó en esa ciudad donde todavía no llega el servicio eléctrico y hay largas filas en las estaciones para cargar combustible.

En algunas zonas de la capital y de otras ciudades del país regresaba de forma intermitente el servicio eléctrico, pero expertos advertían del riesgo de nuevos apagones.

Si bien el suministro se reanudó el viernes en partes de Caracas y otras localidades, se volvió a cortar la luz el mediodía del sábado en casi todo el país.

«Un segundo megaapagón ocurrió ayer al mediodía porque no habían resuelto la verdadera falla adecuadamente», dijo el especialista José Aguilar. «Tuvieron que partir de cero otra vez», agregó.

Los expertos consultados creen que la falla se originó en las líneas de transmisión que transportan energía desde las plantas hidroeléctricas al sur venezolano y el gobierno cuenta con equipos precarios y poco personal para enfrentar la emergencia.

«Se puede inferir por la tardanza y las consecuencias de la falla que fue un problema en las líneas que salen de Guri y no en la central como tal», apuntó Miguel Lara, un ingeniero eléctrico y expresidente de una oficina estatal responsable de la operación del sistema eléctrico.

El apagón ha sido el más prolongando en Venezuela en décadas. En 2013 hubo una falla que afectó a Caracas y 17 estados de los 23 del país, que duró seis horas y en 2018 hubo otra de 10 horas en ocho estados, según reportes oficiales de entonces.

Venezuela está sumida en esa severa crisis económica signada por la escasez de productos básicos como alimentos y medicinas, una inflación de siete dígitos y su economía se ha reducido más de la mitad desde 2013, de acuerdo con cifras del FMI. La crisis también ha provocado que por lo menos tres millones de venezolanos huyeran del país, según Naciones Unidas.


Los últimos reportes sobre las muertes producto del apagón cifraron en 21 el número de muertos en Venezuela, según hizo público el diputado José Manuel Olivares.

“Este es el balance a esta hora de los fallecidos por el apagón. No es una simple cifra, son vidas de venezolanos que de no ser por la incapacidad de Nicolás Maduro, no se hubiesen perdido”, escribió el parlamentario en la red social.

Olivares explicó que de los 21 fallecidos 15 murieron en el estado Monagas, 4 en Caracas, 1 en Maracay y 1 en Maracaibo.

La información se desprende de Médicos por la Salud, una organización conformada por galenos, enfermeras y otros empleados del servicio sanitario que trabajan en los 40 hospitales más importantes del país, incluidos los 23 principales de cada estado, algunos centros de salud militares y maternidades, recordó hoy Castro en entrevista a la emisora Unión Radio.

La organización se ha encargado desde 2014 de realizar la llamada Encuesta Nacional de Hospitales para informar las condiciones en las que se encuentran los principales centros asistenciales.

Sobre el número de muertos, el presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, indicó el domingo que 17 personas murieron por el apagón en el país.

«Hay 17 muertos confirmados, 15 de ellos en Maturín, pero producto de la falta de comunicación no hemos podido monitorear 17 de los 40 hospitales que normalmente se monitorean», dijo Guaidó en una rueda de prensa en la sede del Parlamento de Venezuela.

Venezuela

Muchos pacientes en varios hospitales de Venezuela debieron ser trasladados por el corte de energía.

Juan Guaidó aún no se ha pronunciado sobre esta nueva cifra.

Los pacientes renales viven horas muy críticas debido a la falta de electricidad en al menos 95% de 139 unidades de diálisis de Venezuela.

El apagón obligó a suspender actividades laborales y escolares, causando zozobra en la población, que tampoco ha tenido agua y ha estado prácticamente incomunicada por la inestabilidad de las redes de telefonía e Internet.

«El problema es la comida, había comprado carne y se va a dañar», declaró a AFP Luis Álvarez, transportista de 51 años.

La colapsada economía está paralizada, ya que nadie puede retirar dinero de los cajeros ni usar ningún tipo de tarjetas, en un país donde las transacciones electrónicas son indispensables incluso para operaciones pequeñas como comprar una barra de pan por la escasez de efectivo.

«La sensación de desespero también la tengo», confió Guaidó, jefe parlamentario de 35 años, advirtiendo ahora sobre una crisis en el suministro de gasolina.

El Ministerio de Comunicación no respondió a una solicitud de comentarios sobre los reportes.

— Cortas velaciones —

«¿Qué se puede hacer sin luz», dijo el domingo Leonel Gutiérrez, un técnico en sistemas de 47 años. «Con los alimentos que tenemos, tememos que se nos dañen», agregó mientras cargaba a su hija de seis meses y caminaba en busca de un comercio donde comprar comida.

En las principales vías de Caracas, había más tráfico del habitual para un día domingo. Muchos conductores hacían filas en las pocas bombas de gasolina que reanudaban operaciones al regresar la electricidad y otros se detenían en medio de algunas vías donde sí funcionaban los teléfonos móviles.

En algunos barrios de la capital, los vecinos comenzaban a bloquear las calles en protesta por la falta de energía y un cuerpo de motorizados de la Guardia Nacional recorría la ciudad para evitar brotes de violencia.

Representantes del sector gasolinero dijeron que de las 1.800 estaciones de servicio que hay en el país, sólo un centenar estaban operativas.

El servicio subterráneo Metro de Caracas seguía sin funcionar, y casi ningún transporte público operaba en la ciudad, dificultando la comunicación en la capital, donde pocas emisoras de radio podían transmitir información usando plantas eléctricas.

En las funerarias aceptaban prestar el servicio, siempre que los clientes firmaran pagarés para asumir los gastos. «Han sido velaciones cortas, de 6 a 7 horas, porque la misma gente al ver que no hay iluminación se va temprano», dijo Carlos Peña, encargado de una funeraria al este de la ciudad.

Pocas panaderías, supermercados, restaurantes y licorerías abiertas que funcionaban con plantas eléctricas preferían recibir dólares en efectivo durante el fin de semana, según testigos de Reuters. Por una bolsa de hielo cobraban tres dólares el sábado.

«Los clientes se llevan bebidas, pilas, galletas, pero ya agua no nos queda», dijo Bélgica Zepeda, una vendedora de una red de farmacias. Allí solo aceptaban efectivo, pese a la severa escasez de billetes que enfrenta esa nación desde hace años.

— «No me tiembla el pulso» —

Maduro mantiene un duro enfrentamiento con la administración de Trump, que advierte una agresión contra Guaidó tendrá «serias consecuencias».

«Todo tiene su momento (…) y a mí no me tiembla el pulso para hacer justicia», expresó Maduro ante pedidos de sus seguidores para apresar a Guaidó, a quien tildó de «payaso» y títere».

Maduro denunció «ataques electromagnéticos» al «cerebro» de la hidroeléctrica de Guri, ubicada en el estado Bolívar (sur), la mayor de Venezuela y la segunda de América Latina, después de Itaipú (Brasil-Paraguay).

La oposición y expertos responsabilizan al gobierno por falta de inversiones y mantenimiento y por la corrupción ante recurrentes interrupciones del servicio eléctrico, principalmente en el interior del país, pero las autoridades denuncian constantes actos de «sabotaje».

El asesor de seguridad nacional de Trump, John Bolton, consideró que «el sistema eléctrico de Venezuela colapsó» debido «a años de una gestión corrupta de Maduro«.

El ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez anunció que Venezuela denunciará a Estados Unidos por el apagón y presentará las «pruebas del sabotaje» a una misión de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU que llegará el domingo al país.

El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, calificó al apagón de «agresión deliberada» por parte de Washington y anunció un «despliegue de seguridad» de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

Venezuela, que tiene las mayores reservas de petróleo del mundo, vive una recesión con hiperinflación, que provoca escasez de alimentos, medicinas y servicios.

Fuente: AP / Reuters