Los mayas hacian sacrificios humanos para acceder al inframundo

Descifraron los secretos del tiempo, realizaron c√°lculos astron√≥micos que siguen vigentes, pose√≠a un sistema de escritura plenamente desarrollado, una arquitectura impresionante y un sistema pol√≠tico complejo. Sin embargo, cre√≠an que para nutrir a sus deidades, eran necesarios sacrificios humanos,¬†especialmente de beb√©s y ni√Īos.

Un equipo internacional de investigadores de los Institutos Max Planck de Antropolog√≠a Evolutiva (MPI-EVA, Leipzig) y Geoantropolog√≠a (MPI-GEA, Jena), la Escuela Nacional de Antropolog√≠a e Historia (ENAH, Ciudad de M√©xico), el Instituto Nacional de Antropolog√≠a e Historia (INAH-Yucat√°n, M√©rida) y la Universidad de Harvard (Cambridge) se han ido hasta Chinch√©n Itz√°, en la pen√≠nsula de Yucat√°n, para tratar de descifrar la letra peque√Īa de los sacrificios humanos de la civilizaci√≥n maya.

El complejo arqueol√≥gico de Chinch√©n Itz√°, hoy Patrimonio de la Humanidad, fue un centro pol√≠tico populoso y poderoso en los siglos que precedieron a la llegada de los espa√Īoles. Su influencia se extendi√≥ por toda la regi√≥n maya hasta el centro de M√©xico. Pero sobre todo, era el escenario del cenote sagrado, un gran pozo natural que los habitantes de la regi√≥n consideraban¬†una de las entradas principales al inframundo, de donde a principios del siglo XX se sacaron los restos de cientos de cad√°veres.

Pero la evidencia de matanzas rituales en Chinchén Itzá no se reduce a los restos físicos, también se refleja en el arte monumental, o en el enorme tzompantli (estante de cráneos), que demuestra la centralidad del sacrificio dentro de la vida ritual. Sin embargo, sus motivaciones siguen siendo poco conocidas.

¬ęLos relatos de principios del siglo XX popularizaron falsamente¬†historias escabrosas sobre mujeres j√≥venes y ni√Īas¬†sacrificadas en el lugar¬Ľ, dice Christina Warinner, profesora asociada John L. Loeb de Ciencias Sociales y Antropolog√≠a en la Universidad de Harvard y l√≠der de grupo en el MPI-EVA. ¬ęEste estudio internacional le da la vuelta a esa historia, y revela las profundas conexiones entre el sacrificio ritual y¬†los ciclos de muerte y renacimiento¬†humanos descritos en los textos sagrados mayas¬Ľ.

Una gran proporci√≥n de las personas sacrificadas en el lugar son ni√Īos y adolescentes, el 80% varones. Los investigadores llevaron a cabo una investigaci√≥n gen√©tica en profundidad de los restos de¬†64 ni√Īos enterrados ritualmente en Chich√©n Itz√°.¬†En concreto, los que se encontraron en una c√°mara subterr√°nea descubierta en 1967, cerca del cenote sagrado, que conten√≠a los restos dispersos de 106 beb√©s y ni√Īos de entre 3 y 6 a√Īos. La c√°mara, que probablemente era un chult√ļn (aljibe), hab√≠a sido ampliada para conectarlo con una peque√Īa cueva natural.

La dataci√≥n de los restos revel√≥ que el chult√ļn fue utilizado con fines mortuorios durante¬†m√°s de 500 a√Īos, del siglo VII al XII d.C., pero que la mayor√≠a fueron enterrados durante el per√≠odo de 200 a√Īos de apogeo pol√≠tico de Chich√©n Itz√°, entre el 800 y el 1000. Inesperadamente, el an√°lisis gen√©tico revel√≥ que los 64 individuos analizados eran varones, que proced√≠an de poblaciones mayas locales, y que al menos una cuarta parte estaban estrechamente relacionados con al menos otro ni√Īo del chult√ļn. Estos j√≥venes parientes hab√≠an consumido dietas similares, lo que sugiere que fueron criados en el mismo hogar. ¬ęNuestros hallazgos muestran patrones diet√©ticos notablemente similares entre individuos que exhiben una conexi√≥n familiar de primer o segundo grado¬Ľ, dice el coautor Patxi P√©rez-Ramallo, investigador postdoctoral en el Departamento de Arqueolog√≠a e Historia Cultural del Museo de la Universidad NTNU, Trondheim, Noruega y el MPI-GEA.

¬ęLo m√°s sorprendente es que identificamos dos pares de gemelos id√©nticos¬Ľ, afirma Kathrin N√§gele, coautora y l√≠der del grupo en el MPI-EVA. Los hallazgos indican que los ni√Īos varones emparentados estaban siendo¬†seleccionados deliberadamente en parejas¬†para actividades rituales asociadas con el chult√ļn.

¬ęLas edades y dietas similares de los ni√Īos varones, su estrecha relaci√≥n gen√©tica y el hecho de que fueron enterrados en el mismo lugar durante m√°s de 200 a√Īos apuntan al chult√ļn como un lugar de entierro post-sacrificio, y que fueron seleccionados por una raz√≥n espec√≠fica¬Ľ, dice Oana Del Castillo-Ch√°vez, coautora e investigadora de la Secci√≥n de Antropolog√≠a F√≠sica del Centro INAH Yucat√°n.

Se ha especulado con que el sacrificio ritual de ni√Īos favorec√≠a el rendimiento de las cosechas y las precipitaciones, seg√ļn se√Īalan los autores. Ahora se cree que se les ataviaba a la imagen de los dioses gemelos y se los sacrificaba en ceremonias ligadas al mito maya de la creaci√≥n. Esto explicar√≠a el¬†limo color azul maya del fondo del cenote, que en la cosmovisi√≥n maya representaba lo sagrado.

POPOL VUH

Los gemelos ocupan un lugar especial en las historias de origen y la vida espiritual de los antiguos mayas. El sacrificio de gemelos es un tema central en el sagrado Libro del Consejo Maya K’iche’, conocido como Popol Vuh, un libro de la √©poca colonial cuyos antecedentes se remontan a¬†m√°s de 2.000 a√Īos¬†en la regi√≥n maya.

En el Popol Vuh, los gemelos Hun Hunahpu y Vucub Hunahpu descienden al inframundo y son sacrificados por los dioses tras ser derrotados en un juego de pelota. Los hijos gemelos de Hun Hunahpu, conocidos como los dioses gemelos, Hunahpu y Xbalanque, luego vengan a su padre y a su tío sometiéndose a repetidos ciclos de sacrificio y resurrección para burlar a los dioses del inframundo. Así derrotaron a los nueve dioses malvados y volvieron a renacer, uno, como el Sol y, el otro, como la Luna llena.

Este sencillo mito recoge una lecci√≥n moral de vital importancia: el triunfo del bien sobre el mal. Y refleja la eterna lucha entre ambos lados del poder, ya que para los antiguos mayas¬†cada d√≠a en que se pon√≠a el Sol y Venus le preced√≠a, Hunahp√ļ y Xbalamqu√© volv√≠an a descender al Xibalb√°, y nuevamente se enfrentaban al mal.

Los H√©roes Gemelos y sus aventuras est√°n ampliamente representados en el arte maya, y es el motivo por el que las estructuras subterr√°neas se consideraban entradas al inframundo. Y por el que l entierro de gemelos y pares de parientes cercanos dentro del chult√ļn de Chich√©n Itz√° recuerda a rituales que involucraban a los dioses gemelos.

LEGADO GEN√ČTICO

La información genética obtenida en Chichén Itzá también ha permitido a los investigadores empezar a resolver otra importante cuestión pendiente en Mesoamérica: el impacto genético a largo plazo de las epidemias de la era colonial en las poblaciones indígenas.

Tras trabajar en estrecha colaboración con residentes de la comunidad maya local de Tixcacaltuyub, los investigadores encontraron variantes genéticas que protegen contra la infección por Salmonella.

Durante el siglo XVI en M√©xico, las guerras, hambrunas y epidemias causaron¬†una disminuci√≥n de la poblaci√≥n de hasta el 90%, y entre las epidemias m√°s graves estuvo la epidemia de cocoliztli de 1545, recientemente identificada como causada por el pat√≥geno Salmonella enterica Paratyphi C. ¬ęLos mayas actuales llevan las cicatrices gen√©ticas de estas epidemias de la era colonial¬Ľ, dice el autor principal Rodrigo Barquera, inmunogenetista e investigador postdoctoral en el MPI-EVA.