En el nuevo Índice de Innovación de Bloomberg, el país asiático recuperó su liderazgo, mientras que la nación europea cayó al cuarto lugar. La gran sorpresa la trajo Estados Unidos.

¿Qué hace que un país sea innovador?

¿Tiene que ver con el desarrollo de tecnología de punta, el registro de patentes y la inversión en investigación y desarrollo? Sí.
¿Y la calidad de su educación superior, de sus científicos y de su ecosistema emprendedor? También.

Son decenas los indicadores que hacen que un país sea más innovador que otro. Y la carrera avanza a toda velocidad, incluso ahora que la economía global está en una de las peores crisis de las últimas décadas.

El combate contra la pandemia de covid-19 ha acelerado la innovación en distintos frentes, que van desde el desarrollo y la masificación de tecnologías para contener el virus, hasta la competencia en el mercado de las vacunas o el incremento del uso de herramientas de comunicación a distancia.

En el último Índice de Innovación de Bloomberg, Corea del Sur volvió a ubicarse en el primer lugar del ranking, destronando a Alemania, que cayó al cuarto puesto.

El país asiático retomó el liderazgo que lo ha convertido en el país más innovador del mundo durante siete de los últimos nueve años.

Singapur y Suiza subieron un lugar cada uno para ocupar el segundo y el tercer lugar, mientras que en América Latina la lista fue liderada por Brasil (en la posición 46), seguido por Argentina, Chile y Uruguay.